jueves, 14 de octubre de 2010

INDIA: GOA

Deapues de 12 horas de tren para recorrer mas de 500 km llegamos a la estacion de tren de Thivim y de alli tomamos un taxi a Anjuna Beach a unos 15 km de la estacion que nos dejaria en Anjuna palms, un hotel de casitas recien restaurado que recomendamos. El staff fue de o mas agradable y nos ayudo mucho. Agotados encontramos un restaurante al lado del hotel que nos puso de cenar a pesar de ser mas de la 1 a.m.

Al dia siguiente recorrimos el pueblo que era bastante pequenio y dimos un paseo por la playa. Nos llovio todos los dias pero duraba poco tiempo, los ultimos coletazos del monzon. Que no nos permitio disfrutar del mar.

Eso si nos relajamos de lo lindo tomando unas cervezas mirando al mar y viendo la puesta de sol. Eso si que era vida!!!.

Nuestro ultimo dia lo pasamos en una playa cercana, a 4 km de Anjuna, llamada Vagator. La gente nos paraba por la playa para hacerse fotos con nosotros y preguntarnos de donde eramos. Nos sentimos como gente importante y todo. No hacia dia de playa y el mar estaba peligroso pero disfrutamos de un agradable paseo por la plya y comimos en un restaurante en medio de la selva.

La vuelta la hicimos caminando. Unos 40 min dando un paseo. Encontramos una fiesta de musica electro al aire libre ( foto ) pero no entramos porque no teniamos dinero suficiente. Nos parecio que Goa en el pasado era eso, todos los dias alguna fiesta y un monton de hippies viviendo la vida, pero hoy por hoy no es asi y ha caido en la decadencia viviendo de tiempos pasados. Una lastima nos habria gustado mas el pasado.
Al dia siguiente decidimos continuar hacia Mysore en el estado de Karnataka, pero como no habia posibilidad de cojer un tren tomamos un bus. 16 horas por delante en un bus un tanto destartalado.







INDIA: BOMBAY (MUMBAI) DE VUELTA CON LA MOCHILA A CUESTAS

Salimos de Londres a las 9 a.m. y llegamos a Bombay a las 11 de la noche. Nueve horas de avion y mas de 7000 km, y con una diferencia horaria de 5 horas. Salimos del aeropuerto y el calor, la humedad y la contaminacion nos abofetearon la cara a los tres. Nos fueron a buscar desde el hotel que teniamos reservado y ya sentimos que comenzaba la aventura. Pasamos la noche despues de coser a preguntas al recepcionista y reservar nuestros billetes de tren a Goa. En la India es mejor reservar los billetes con mucha antelacion porque sino no hay plazas.

Al dia siguiente tomamos un tren local que nos cruzaria de norte a sur los 21 km de ciudad, desde la estacion Andheri a la estacion Churchgate. Despues de ser empujados al tren y sacados a empujones del mismo, nos comimos un bocata y comenzamos a caminar. Pudimos ver el Big Ben indio de la universidad de Bombay, cruzamos un campo de criket y pasamos por delante del Tribunal Supremo.

Y llegamos a la majestuosa Puerta de la India que efectivamente es una puerta al mar y desde la que salen los ferrys y barcos a Isla Elefanta. No la pudimos visitar porque llegamos bastante tarde para cojer uno de los barcos que te llevaban. Vimos vacas por la calle, soldados atrincherados custodiando importantes edificios y nos compramos unas camisetas a 1 euro en el mercado de colaba.

Agotados de tanta caminata decidimos regresar al hotel y de nuevo a uno de esos trenes atestados de gente. Eso si desde que salimos del hotel hasta que regresamos la gente no dejaba de mirarnos como si fuesemos de otro planeta.

Al salir del tren alucinamos con la cantidad de gente y vehiculos que habia en la calle. Era la primera vez en mi vida que veia semejante locura, pero no seria la ultima. Coches, tuctuc y rikshows pitando por todas partes teniendo que cruzar a lo loco. Muchisima gente por las veredas de la carretera porque no se le pueden llamar aceras. Y una explosion de color de los puestos instalados llenos de ropas, flores, artilugios y juguetes. Tomamos un tuctuc de nuevo al hotel despues de regatear con varios y quedarnos con el que mas o menos nos interesaba. Compramos algo de cenar, picante claro, por la calle y nos fuimos al hotel.

Al dia siguiente nuestro hotel nos pidio un taxi que nos llevo a la estacion de ferrocarril donde teniamos que tomar el tren a Goa. Despues de preguntar a un par de personas encontramos el tren y nuestro vagon y nos pusimos rumbo a Goa.








UN ALTO EN EL CAMINO

Llegamos a la conclusion de que teniamos que hacer un alto en el camino. En primer lugar porque mi pasaporte caducaba y no podiamos solicitar los visados para Asia. Y en segundo porque el dinero nos habia volado en sudamerica y necesitabamos recuperar capital.
Asi estuvimos trabajando en la playa de Lepe, la Antilla ( Huelva ), en el puesto de cuero de Vicky. Pasamos un verano fabuloso, de la playa al puesto y del puesto a la playa. Solicitamos los visados para India, arreglamos mi pasaporte y despues de visitar a mi familia y nuestros amigos en Madrid volamos a Londres. Alli nos hospedamos en casa de Manu y David. Este ultimo se nos uniria en nuestra aventura asiatica.
Estuvimos en Londres 21 dias junto a nuestros amigos leperos Fran y Amilkar, asique por primera vez coincidimos en Londres todos los amigos del grupo a falta de nuestro inolvidable Carlitos que se estaba pegando un crucero por las islas griegas ( tu si que sabes ) .
Pasados los fantasticos dias en Londres. David, Miguel y yo tomamos rumbo a India. Primer destino Bombay, Que guay!!!

ARGENTINA: VUELTA A BUENOS AIRES

PROXIMAMENTE

ARGENTINA: CATARATAS DE IGUAZU

PROXIMAMENTE

lunes, 27 de septiembre de 2010

lunes, 17 de mayo de 2010

BRASIL: NORDESTE BRASILEÑO

Después de cuatro días viajando en barco por el Amazonas, llegamos a Belem. Una ciudad grande y muy ruidosa en el Estado de Maranhao. Recorrimos sus calles con miles de puestos por todas partes, comimos cangrejos en el puerto y pudimos ver multitud de frutas y mariscos en el mercado Ver-o-peso. Visitamos su catedral y las calles más pintorescas.

Pasamos tres días muy calurosos. La gente de esta zona es muy llana y simple que no tiene grandes riquezas pero que vive feliz.


Continuamos en este estado y nos quedamos en Saõ Luiz a medio camino de Fortaleza. Este pueblo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y por eso está muy cuidado, con calles empedradas y edificios muy coloniales recientemente reformados. La vida durante el día es muy tranquila sin embargo por la noche se transforma.

Continuamos nuestro viaje a Fortaleza en el Estado de Ceará. Una ciudad muy grande pero sus playas bastante turísticas como Praia do Futuro donde nos quisieron vender de todo mariscos varios, comidas típicas, manteles, helados, pareos, figuras y marcos de madera, algodon de azucar, frutos secos, cocos fríos, bronceadores, refrescos,... Así que decidimos escaparnos a un pueblecito pesquero a unos 50 km de Fortaleza, Iguape. Allí pasamos dos días de lo más relajados y disfrutando de una playa desierta. Pero una faringitis, nada grave, nos obligó a regresar a Fortaleza para ver a un médico. Y como teníamos dos días más en Fortaleza decidimos conocer la ciudad acompañados de un chico brasileño de Pernambuco.

Él tenía previsto un recorrido bastante completo por la ciudad: el centro cultural, la catedral ( muy moderna ), el mercado central ( una locura de pequeñas tiendas ), el passeio público, el puente de los ingleses....

y este teatro José Alencar bastante sorprenderte su patio interior y su estructura, además de estar situado en un parque muy grande y muy bonito. La verdad es que con Marco descubrimos partes de Fortaleza muy interesantes. Y continuamos nuestro viaje con él, que mejor que viajar por Brasil que con un brasileño no??

El siguiente destino Beberibe que tiene las playas más conocidas de esta zona. Alquilamos un buggie y las recorrimos en un solo día. Praia das fontes: con caños de agua dulce que caen a la playa a escasos metros del mar y unas cuevas que también tienen estos caños.

Praia de Morro Branco: donde pudimos disfrutar de dunas duras como rocas que recordaban al cañón del colorado que formaban un laberinto que pudimos recorrer.

Además de tener unas piscinas naturales de agua dulce rodeadas de cocoteros que parecían un trocito de paraíso.

Al día siguiente llegamos a Canoa Quebrada, un pueblo bastante turístico pero muy hippie y reagge. La playa impresionante y muy grande. Estuvimos caminando durante unos cuatro km por la playa hasta un pueblo próximo llamado Majõlandia famoso por sus arenas coloridas que meten en una botella haciendo dibujos imposibles.

Tanto nos gustó el pueblo que nos quedamos dos días, nuestro amigo Marco tenía que continuar su viaje y nos despedimos de él.

Y pudimos disfrutar de unos atardeceres increíbles. Continuamos nuestro camino por la costa hasta Areias Brancas en el estado de Río Grande do Norte pero no nos gustó mucho el sitio así que al día siguiente viajamos a Natal en el mismo estado.

En Natal teníamos el teléfono de una amiga de nuestros amigos David y Manu de españa, Flabia e Ian que nos acogieron en su casa como si nos conocieran de toda la vida. Tal fue el feeling, que pasamos en su casa seis días. Vivían en Ponta Negra una playa de Natal de lo más tranquila y bonita que nos vino genial después de una semana sin parar de acá para allá.

Visitamos con ellos otras playas de Natal como Buzios y algunas lagunas que parecían más playas que lagunas. Lo pasamos muy bien con Flabia e Ian y les tenemos que dar las gracias porque se portaron genial tanto es así que nos dió mucha pena irnos y a ellos que nos fuéramos. Pero nuestro viaje tenía que continuar y después de encontrar un vuelo a Río de Janeiro que nos costaba lo mismo que el bus ( 44 horas frente a las 6 de avión ) partimos a un nuevo destino. Río allá vamos.